CubAlMater

el blog de una universitaria cubana

¿Quién vive? ¡¡¡Caribe!!!

¿Quién vive? ¡¡¡Caribe!!! ¿Quién va? ¡¡¡Universidad!!! ¿Quién domina? ¡¡¡La Colina!!!

Una Copa Caribe y más de 16 facultades e institutos que se enfrentan por alcanzarla: ya comenzaron los XLIII Juegos Caribe en la Universidad de La Habana. En la fría noche del jueves 4 de marzo el estadio universitario Juan Abrahantes fue sede de la ceremonia de inauguración, aunque algunas competencias se vienen celebrando desde el inicio de la semana.

Yo llegué cuando faltaban cinco minutos para que empezara, y me quedé boquiabierta con la imagen de las gradas. Esta es la tercera vez que asisto a una inauguración y el estadio nunca había estado tan abarrotado de gente. Quizás cabían cinco o seis  personas más, pero no 20.¿Y caminar entre la multitud o intentar encontrar a alguien? No, imposible.

Mientras caminaba con mis amigos para tratar de ubicarnos en algún sitio vimos al rector, Gustavo Cobreiro, y se le veía muy contento, yo diría que emocionado, de ver  tantos universitarios reunidos, con ese ímpetu y energía.

Como cada año, todas las delegaciones desfilaron por la pista y levantaron gritos, chiflidos y lemas de sus seguidores. Se parece a las ceremonias de inauguración de las Olimpiadas, sin tantas luces, cámaras o espectadores, pero con algo mucho mejor: las delegaciones hace las más originales e inesperadas iniciativas.

Anoche pudimos disfrutar de un espectáculo entretenidísimo. Algunas facultades optaron por hacer algo en correspondencia con su perfil profesional, por ejemplo, los representantes de la Facultad de Artes y Letras protagonizaron un performance, y los de la Facultad de Química hicieron en el terreno una reacción química que desprendió luz incandescente. Otras facultades hicieron coreografías, cortos audiovisuales y hasta batallones militares precedieron el león que representa a Economía. Algunas delegaciones prefirieron retar a sus contrincantes históricos, como Derecho, cuya mascota, el zorro con toga, se paseó un coche con un cartel inmenso que decía: “Arre, EKO”, o sea, identificó a la Facultad de Economía con el caballo que lleva el coche. Las carcajadas en la Universidad por la broma todavía no terminan.

Y es que Derecho luchará por retener la Copa que alcanzaron el año pasado, y Economía intentará recuperarla. Pero ¡cuidado! Que por ahí puede aparecer cualquiera con una sorpresa, como Comunicación, que dice venir “agresiva”.

Lo más importante de los Juegos Caribe es que reúne a todos los universitarios y nos pone a convivir, a relacionarnos, a apoyarnos. Conocer nuevas personas, aprender un poco de deportes, quizás obtener alguna medalla, pero sobre todo divertirnos es lo que hacemos en estos días, que sin dudas cuentan entre los más esperado de todo el año.

Y quien escribe estas letras intentará hacer algo, quizás correr o nadar, ya veremos, luego les cuento, deséenme suerte.

Ana Rivero

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6 marzo 2010 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , , , , , | 1 comentario

Sabios consejos “Para dialogar con los jóvenes”

Hace bastante tiempo que no escribo en CubAlMater, y aunque pudiera argumentar algunas causas y situaciones, prefiero callar excusas que… en fin, no disuclpan la ausencia. Para volver hoy, traigo un texto que acabo de leer y me pareció magnífico. Lo tomé del periódico Juventud Rebelde y su autora es Graziella Pogolotti. Ojalá les guste,

Ana Rivero

Para dialogar con los jóvenes

por: Graziella Pogolotti

Cuentan que Raúl Roa, interrogado a inicios de la década de los 50 por un grupo de estudiantes acerca de la diferencia entre los de ese tiempo y los participantes en la Revolución del 30, respondió: «Los jóvenes siempre son los mismos, lo que cambia son las circunstancias». Raúl Roa fue, además del inolvidable Canciller de la Dignidad, un extraordinario maestro. Más allá del aula, a la salida de sus clases, en la entonces Plaza Cadenas, seguía conversando con los numerosos jóvenes que lo rodeaban. Su evocación viva de acontecimientos, anécdotas y personajes sembró ideas que contribuyeron a conformar el ideario de quienes asumirían la lucha contra la tiranía de Batista.

La referencia parece necesaria en los días que corren, cuando actitudes y comportamientos de muchos jóvenes defraudan las expectativas de sus mayores. El enrarecimiento del diálogo necesario puede tener consecuencias muy negativas. Me propongo despejar el tema del anecdotario coyuntural para tratar de abordar, a reserva de investigaciones de mayor aliento, las causas del fenómeno.

Un primer acercamiento exige despojar el término «juventud» de su contenido generalizador y, por lo tanto, abstracto. Demasiado extenso, el rango de edades incluye adolescentes, alumnos de la educación superior, trabajadores de las más variadas ocupaciones y, también, hay que reconocerlo, sectores marginalizados, renuentes a incorporarse al estudio y al trabajo. Esta generación ha crecido, sin embargo, en circunstancias similares. Son los hijos del período especial. Conocieron de cerca la penuria material, el aumento de las desigualdades, el deterioro de la educación, la crisis de los modelos de conducta en el entorno familiar y en el medio social a su alcance, el quebrantamiento de las expectativas de porvenir forjadas por la Revolución. Asistieron al renacer de la picaresca en la psicología del luchador, mientras la disponibilidad de recursos económicos en moneda dura ofrecía el bienestar material y, aún más, el acceso a una recreación privilegiada en el ámbito turístico. Ante la incertidumbre respecto al futuro, prevalece el interés por disfrutar a plenitud el presente. Para muchos, la difícil situación de la vivienda constituye un obstáculo objetivo para consolidar un hogar propio estable.

Es obvio que la estrategia del imperialismo apunta a la subversión mediante el deterioro de las condiciones de la vida material y la clausura de un futuro posible. Pero el trabajo de los servicios de inteligencia es más sutil que la retórica de los voceros del sistema. Tiene en cuenta los sectores vulnerables y ha prestado siempre interés particular a los jóvenes universitarios y, dentro de ese sector, a aquellos que manifiestan condiciones para un liderazgo potencial. Lo sé por experiencia propia desde que, mucho antes del triunfo de la Revolución, bajo los gobiernos auténticos, estudiaba en la Universidad. Mi ficha personal, confeccionada por la CIA, destacaba mi despliegue de actividad, mi capacidad para influir sobre los demás. Mi experiencia personal como estudiante y como profesora que nunca ha perdido el vínculo con la Universidad sirven de base para mis consideraciones acerca de las vías para establecer un diálogo productivo con los jóvenes universitarios. Mi premisa fundamental es que nuestro proyecto de vida (todos lo tenemos, aun en las circunstancias más difíciles) debe articularse al proyecto social de la Revolución.

Una tradición arraigada en nuestra práctica política en la base contrapone el activismo al llamado «docentismo», soslayando que la autoridad inmanente y, por ende, la capacidad de influir sobre los demás, dimana de la credibilidad sustentada en la conducta personal y en la solvencia intelectual de la argumentación. Julio Antonio Mella fue un intelectual de cuerpo entero y José Antonio Echeverría, antes de entregarse por entero al combate frente a la dictadura, impulsó las concepciones más avanzadas en el campo de la Arquitectura. Por lo demás, el espíritu crítico no debe identificarse mecánicamente con posiciones contrarrevolucionarias. En muchos casos, está orientado a mejorar lo existente. Aun cuando provenga del error o de falta de información, debe atenderse de manera desprejuiciada, procurando respuestas pertinentes, según la especificidad del problema planteado.

En la formación de los jóvenes universitarios es importante la influencia de las organizaciones políticas y de los claustros. La UJC y la FEU requieren fortalecer sus respectivas identidades. Muchos militantes ingresan a la UJC en edades muy tempranas, sin tener clara conciencia de lo que significa en términos de compromiso individual. Las reuniones internas se reducen con frecuencia a actos formales para el cumplimiento de las normas establecidas. La FEU es el ámbito para proyectar el «yo sí puedo» de la masa estudiantil. Es una vía para canalizar inquietudes e intereses, para concretar la posibilidad de participación indispensable para afianzar el sentido de pertenencia, para asumir deberes y responsabilidades, para comprender orgánicamente que la Revolución es de todos porque la hacemos entre todos.

Sin embargo, en el aula se desarrolla lo fundamental de la vida universitaria. Por eso, la consolidación de los claustros es decisiva. El período especial dejó huella en el profesorado. Una política de congelamiento de plantillas impidió sustituir a quienes causaron baja por fallecimiento o jubilación. De modo que, ahora, entre quienes bordean el retiro y los egresados recientes, existe el vacío de una generación intermedia. La superación de los jóvenes, mediante el acceso a la investigación y a los grados científicos, requiere constituirse en prioridad, por cuanto el desarrollo de un profesor universitario exige la maduración de los conocimientos y un afianzamiento de su autoridad inmanente. Su influencia en el plano ideológico se ejerce no solo a partir de principios generales de política nacional e internacional, sino también en el campo específico de las materias de estudio. Actualmente, en el caso de la cultura, la batalla es relevante y compleja.

Del mismo modo, la enseñanza de la historia y del marxismo requiere atención particular. Para que resulte verdadera «maestra de la vida», con repercusiones en el análisis de la realidad actual, la historia no puede reducirse al relato de una serie de acontecimientos gloriosos. Implica su comprensión en términos de procesos, incluidas las contradicciones que le son inherentes. La acción que condujo al triunfo de la Revolución no fue un acto de voluntarismo. La estrategia diseñada por Fidel Castro respondió a la asimilación lúcida de los problemas y demandas acumuladas a lo largo de la república neocolonial. Después de haber tomado el poder, los ajustes de orden táctico nacieron del enfrentamiento a problemas internos e internacionales. En la actualidad, esas dificultades no han cesado y el abordaje de su solución exige conciliar el realismo con la fidelidad al proyecto socialista.

La enseñanza del marxismo ha pasado por distintas etapas en nuestro país. En una primera fase, se apeló a la lectura directa de textos esenciales de los fundadores. Se estableció luego un programa único con el apoyo de muy conocidos manuales soviéticos. Más apegada a la letra que al espíritu, esta fórmula dio lugar a un estudio memorístico, dogmatizante, ajeno a una real aplicación al análisis de la realidad. Se perdió de vista la esencial dialéctica histórica, abierta a las necesidades impuestas por circunstancias imprevistas y a los cambios producidos en el desarrollo del capitalismo, tal y como lo comprendieron en su momento Lenin y el propio Fidel. El marxismo no nos entrega un recetario, sino un método para la comprensión de las contradicciones vigentes en la sociedad en contextos tan alejados de la Europa del siglo XIX como los de la América Latina contemporánea y el papel que hoy corresponde a los movimientos indígenas y a los aún más heterogéneos movimientos sociales. Reducido a un formulario, el marxismo se convierte en discurso abstracto, pierde credibilidad, produce rechazo y pierde validez para el análisis crítico de los problemas de la sociedad.

La revolución tecnológica contemporánea favorece la generación constante de imágenes e información. El empleo de fórmulas comunicativas eficientes, derivadas de las técnicas del marketing impone gustos, valores y necesidades, a la vez que viste de credibilidad un mensaje cada vez más manipulado. Es imposible cerrar fronteras a esta avalancha y, por otra parte, inscritos como estamos en la era de la globalización, tenemos que sustentar el debate ideológico en una información de amplio horizonte, veraz y creíble. El destinatario de hoy no es el de hace medio siglo. La población cubana ha alcanzado un nivel de instrucción mucho más alto. Para nosotros, la información, a diferencia de lo que ocurre en los medios internacionales, debe constituirse en vía para el ejercicio del pensar. Nuestro mensaje no puede ser reiterativo. El abordaje de las noticias no puede reducirse al lead propagado por las agencias. El universo informativo no puede limitarse a algunos aspectos de cuanto sucede en Estados Unidos y a lo que transcurre en los países que son nuestros aliados más cercanos. Órgano oficial del Partido, Granma tiene que respetar en su línea editorial algunos compromisos de la política exterior cubana. Pero otros espacios pueden atender cuestiones críticas en territorios que mantienen con Cuba buenas relaciones diplomáticas y comerciales.

La información nacional requiere un cuidado particular. No vivimos en el mejor de los mundos posibles. El ciudadano de a pie y, sobre todo, el sector juvenil, percibe con fuerza las dificultades de la vida cotidiana y advierte también, en lo más concreto de la inmediatez, aquellas que se derivan de nuestras propias insuficiencias, tales como la desidia, la incompetencia, la corrupción y el soborno a los funcionarios públicos. Sin hiperbolizar las manchas, estas deben someterse a crítica. En este terreno, más que en ningún otro, los señalamientos concretos tienen que sustituir las generalizaciones abstractas. Acorralar las deficiencias contribuye a la credibilidad de los logros.

Fortalecer el diálogo con los jóvenes conduce a superar dificultades en el presente y a garantizar el porvenir. Ofrecer una carta de confianza, tender puentes hacia una relación constructiva, no implica «blandenguería» o dejación de principios irrenunciables. Hay que despejar la atmósfera de interferencias subjetivas. En pleno desarrollo biológico y psicológico, los jóvenes tienden a ser inconformes, desafiantes, a dejarse llevar por el espíritu grupal, a afirmar su personalidad mediante rasgos de conducta o de vestuario. No siempre los más dúctiles resultan los más confiables.

El trabajo político y la sedimentación de valores se concretan en la persona humana, cuyo crecimiento es el objetivo último de la Revolución. Referencia necesaria, los modelos históricos deben hacerse reconocibles también en la conducta de quienes forman parte del entorno inmediato de cada cual: familia, maestros, cuadros. De la misma manera, la noción de patria, de acuerdo con la raíz etimológica de la palabra, se construye a partir de las vivencias inmediatas de cada cual, de acuerdo con un proceso a la vez intelectual y afectivo. Nacen en el barrio, en la escuela, en el sitio de labor. Se van haciendo a través del amor por las cosas que se construyen con las propias manos y con el ejercicio de la inteligencia. De ese modo se forja el sentido de pertenencia, eslabón inicial de la noción más ancha de la patria. Y es la razón por la cual la participación consciente, no instrumentalizada, es clave fundamental del socialismo, lo que marca su diferencia respecto a los sistemas sociales precedentes. La participación no se define por la respuesta disciplinada a las tareas encargadas por cada momento. Esa disposición debe existir en situaciones de emergencia, pero no se sostiene en el transcurso de la cotidianeidad. Participar implica conjugar los sueños, el sentido de la vida, las expectativas de presente y porvenir en el más amplio proyecto social, así como potenciar las iniciativas propias hacia la superación de las dificultades y la modificación tangible del contexto inmediato. En esa acción se integran conjuntamente compromiso y responsabilidad.

La capacidad de escuchar convierte la relación con los jóvenes en diálogo interactivo, basado en la confianza mutua, ajena al peligroso germen de una doble moral. En ese vínculo entra en juego el papel del individuo, con frecuencia satanizado como fuente de individualismo, su expresión hiperbolizada y corruptora de la conducta humana. Por lo contrario, la restauración de una dialéctica productiva entre la persona y la sociedad, con la asunción consciente de la interdependencia entre ambas, es el antídoto más eficaz contra las tentaciones de egocentrismo y contribuye a dinamizar los esfuerzos en beneficio común desde la célula primordial en la familia, la escuela, el trabajo, la comunidad y las organizaciones de masas.

Tomado de Juventud Rebelde

18 febrero 2010 Posted by | Jóvenes | , , , , , , , , , | Deja un comentario

FELAFACS… ¿?, en fin

FELAFACS terminó hace dos días y me ha quedado una tristeza que no logro entender. No hay causa aparente. El evento salió muy bien, quizás mejor de lo previsto.

Se acreditaron más de 1200 delegados, y de ellos algo más de 900 eran extranjeros. El tema central era la Universidad dentro de la Sociedad del Conocimiento, y sobre eso mucho se dijo. Las conferencias magistrales de Jesús Martín Barbero, Francisco Sierra y Octavio Islas fueron todo un éxito, si consideramos que la sala plenaria del Palacio de Convenciones estuvo llena los tres días. Los Diálogos estuvieron menos concurridos, pero igualmente fueron muy interesantes.

En las tardes, las mesas de trabajo dieron oportunidad a que también los que investigan sin el respaldo de un nombre famoso compartieran sus experiencias. Preguntas, comentarios, opiniones e inquietudes de todos contribuyeron a crear ambientes de fraterno intercambio y colaboración.

El conocimiento y pensamiento académicos fueron los protagonistas.

En las noches tampoco hubo tiempo de descanso. Si me pongo a relatar lo sucedido, me alcanza para un libro. Así que mejor me centro en contar la inolvidable experiencia de ver a Dr. Francisco Sierra, profesor titular de la Universidad de Sevilla, bailando y cantando toda la noche entre jóvenes cubanos y extranjeros en la discoteca del Centro Vasco, y luego sentarse a esperar la madrugada mientras tomaba cerveza y conversaba con los muchachos.

La clausura bailando conga al ritmo de Sur Caribe fue otro momento para recordar.

Pero a pesar de todo, la tristeza sigue, y yo me pongo a indagar posibles causas. Quizás fue porque solo se mencionó a Honduras unos instantes en la clausura, quizás porque nadie recordó a los que quedaron en sus países sin poder venir, quizás porque solo se habló de sociedad del conocimiento, de medios, de poder, de diseños curriculares, de industrias culturales, de mercado laboral, de universidades, y casi no se habló de América Latina.

¿Por qué no se discutió sobre los millones de indígenas que nunca han ido ni irán -si seguimos como vamos- a las universidades, y no sabrán que hay una tal “sociedad del conocimiento”? ¿Por qué no se habló de los millones de niños latinoamericanos que no viven en la sociedad del conocimiento sino en la del trabajo forzado y la miseria? ¿Por qué nadie se preguntó cómo la comunicación puede contribuir a cambiar la realidad tan desigual y contradictoria de nuestra tierra americana?  ¿Es que acaso olvidamos que quienes ya murieron luchando, y quienes luchan hoy su supervivencia, nos piden a gritos que hagamos algo para sacudir de una vez este mundo?

Entre conceptos y pensamientos rebuscados, yo me cansé de buscar sentidos que no encontré.

A FELAFACS le faltó CONTEXTUALIZARSE en el hoy y ahora de nuestro continente. Salvo muy honrosas excepciones (sobre todo cubanas, no es nacionalismo, más bien me duele admitirlo), en FELAFACS se dedicaron a discutir sobre cómo hacer mejor comunicación, mejor investigación, mejores universidades, pero no a cómo hacer de este un mejor continente.

Una sospecha me atormenta y ojalá no encuentre nunca razones para comprobarla, pero me pareció que se trataba de hacerle competencia al campo de la comunicación que se desarrolla en el Primer Mundo, con la cuota de elitismo que ello implica. Eso sería fatal, pues a nosotros, los históricamente oprimidos, no nos toca tratar de competir ni de imitar, nos toca buscarnos nuestro propio camino para andar en busca de nuestro propio horizonte.

Por suerte, la tristeza cede al recordar a Jesús Martín Barbero, una de las honrosas excepciones, cuando puso en dudas esa sociedad del conocimiento y dijo que en nuestro continente lo que tenemos es la sociedad del desconocimiento, si tomamos por conocimiento el saber producido en academia. Habló entonces de otro conocimiento, de ese que es resultado de la experiencia, la innovación y la creatividad de nuestra gente, de ese conocimiento gracias al cual sobreviven hoy nuestros pueblos latinoamericanos.

Alguien le preguntó a Barbero si él era un pesimista, y respondió: “No soy ni pesimista ni optimista, pero tengo esperanza, la esperanza que me dan los desesperados”.

Y entiendo ahora que es ahí donde está la esperanza del cambio: en los desesperados, en los que no tuvieron dinero para pagarse un boleto de avión y asistir a FELAFACS, en los que no tienen dinero para pagar su matrícula en una Facultad de Comunicación privada, en los que trabajan, en los que sobreviven, en los que luchan, en los que sueñan.

Ana Rivero

Yohandry también fue a FELAFACS…

24 octubre 2009 Posted by | América Latina | , , , , , , , , | 1 comentario

Cuba: a las puertas de FELAFACS

Felafacs

Académicos, estudiantes, profesores… en fin, los profesionales de la Comunicación de América Latina se reunirán en Cuba del 19 al 22 de octubre, para dialogar sobre los retos que implica la Sociedad del Conocimiento del siglo XXI para la Universidad actual. El Palacio de Convenciones de La Habana será la sede del XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social.

Entre los principales atractivos del evento se encuentran las conferencias magistrales de los académicos Jesús Martín Barbero, María Teresa Quiroz, Francisco Sierra y Octavio Islas. Los Diálogos, Laboratorios y Mesas  girarán en torno a tres ejes generales:

1- Universidad, Investigación en Comunicación y Pensamiento Contemporáneo;

2- Procesos de Aprendizaje y Prácticas Pedagógicas;

3- Sociedad del Conocimiento y Mercado laboral.

Además del programa académico, el evento cuenta con una atactiva agenda cultural en la que sobresalen la actuación de estudiantes del Istituto Superior de Arte, una muestra de filmografía cubana contemporánea y la presentación de la orquesta Sur-Caribe durante la fiesta de clausura.

18 octubre 2009 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Pronto…

Hace algunas semanas he estado envuelta en la vorágine del final del semestre. Todo el que ha pasado por la Universidad sabe a qué me refiero. Así que CubAlMater ha tenido que esperar, pacientemente. Ya terminaron mis exámenes, mi semestre, pero no ha terminado el trabajo, ese nunca termina, al contrario, cada día se incrementa.

La Universidad de la Habana está casi de vacaciones. Con un poco de suerte, por la Plaza Cadenas se pueden ver dos o tres jóvenes; y en la escalinata lo que predomina son los turistas en busca de una foto. Pero la Universidad de la Habana, a pesar de las apariencias, tampoco descansa.

Parece que no hay descanso para nadie. Ya falta poco, pronto estaremos de vuelta.

20 julio 2009 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , | 3 comentarios

Isla Mater en CubAlMater

"Isla Mater"

Es una belleza. Se llama Isla Mater y es una fotografía del talentosísimo Kaloián, creada especialmente para la revista cubana Temas, que trata la Cultura, Ideología y Sociedad y  cuyo último número está dedicado a la Universidad.

Ayer conseguí la revista y quedé impactada por la fotografía. Creo que resume la esencia de la UH: el conocimiento puesto al servicio de la patria nuestra. La Universidad de la Habana es Cuba, y es de todos los cubanos que quieran y trabajen siempre por un mejor mañana.

La imagen la fotografié  de la revista con mi cámara, por eso no tienen tanta calidad. Pero la esencia está ahí. Solo espero que Kalo no se moleste por haberla tomado sin permiso.

Ana

7 junio 2009 Posted by | Publicaciones cubanas, Uncategorized, Universidad de La Habana | , , , , , , , , , | 3 comentarios

¿La Universidad es solo para estudiar?

Además de las mil asignaturas, los quinientos seminarios, los queridos trabajos extraclases y las adoradas y preferidas pruebas finales, los universitarios cubanos sacamos tiempo para hacer otras cosas que nos gustan y que también son importantes para nuestra formación como profesionales y como seres humanos. Estoy hablando no solo de la recreación, sino además de los deportes y las actividades culturales.

Los dos momentos del curso más esperados en la Universidad de la Habana son los deportivos Juegos Caribe y la Copa de la Cultura. Las 15 facultades se enfrentan en marzo para ganar la Copa Caribe, y en abril lo hacen por la Copa de la Cultura.

Ambos eventos son un espectáculo a disfrutar por los más de 7 mil estudiantes de la Colina universitaria. Son además, espacio para confraternizar e intercambiar, y por supuesto también implican algunos roces y disputas por lo puntos y lugares que se suceden en el caminos hacia la vistoria. Es histórica la rivalidad entre Economía y Derecho por la Copa Caribe; y el arduo trabajo de Comunicación para aumentar su colección de Copas de Cultura. También forman parte de la historia los esfuerzos sobrehumanos de las faculatdes más pequeñas (Física o Química) para superar sus desventajas numéricas y escalar a los lugares privilegiados.

Este post está dedicado a la Facultad de Comunicación (mi facultad), que este año ganó por séptima vez la Copa de la Cultura, y asegura que el próximo  se lleva, por supuesto, la octava. Estas son algunas fotos del Festival de Cultura, en el cual los artistas aficionados mostraron sus habillidades con tanta maestría, que nos llevaron directo al primer lugar. Y yo no me quedé sin aportar. Ando por ahí, en algún lugar del escenario del teatro Astral.

Ana

PD: Prometo que traeré las emocionantes fotos del día de la Premiación, en la que la rivalidad entre la Facultad de Lenguas Extrajeras y la de Comunicación trajo no pocas miradas retadoras, sobre todo cuando los comunicadores subieron en masa al escenario a recibir su copa. Pero para eso dependo de la colaboración de un amigo. Espero que cuando vea esto, se sienta comprometido y se apure. Ya saben, si demoro, es su culpa.

Facultad Comunicación

El Festival estuvo dedicado a la Fotografía. El openning: un desfile en el que modelos, artistas, empresarios, quinceañeras, musulmanes, periodistas, palestinos… fueron capturados por los lentes de unos cuantos fotógrafos.

Humor

El humor hizo que en varias ocasiones, el tatro se cayera de la risa

baile español

El baile flamenco también tuvo su espacio

trova

Estos son Roxana y Rafa con su TROVA, que por supuesto no podía faltar

Arcoiris Musical

Jajajaja, estos son un grupo de futuros periodistas que decidieron vestirse de niños y recordar aquellos años en que pasaban la tarde del lunes viendo un programa musical de la TV: Arcoiris Musical ¿quién no se acuerda de eso? jajaj Se abren las puertas de la fantasía…lalalala……

Danza

Y esta es Luisa, la bailarina, que ganó el premio de Oro de la UH como solista en Danza

Teatro

Aquí tenemos al genial Rafael en su monólogo, con el cual ganó el Premio de Oro de la UH en Teatro. Por cierto, él fue quien ideó el opennig. Sospecho que tiene un gran futuro en el mundo del arte.

se cierra el telónSe cierra el telón, pero abrirá otra vez, lo prometo.

5 junio 2009 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , , , , | 5 comentarios

Universidad: Jardín de los Laureles

Jardin de los Laureles-Universidad de la Habana

El Jardín de los Laureles: uno de los lugares más lindos de la Universidad de la Habana. Está en el Edificio Felipe Poey, que es la Facultad de Matemática y Computación (Cibernética).

La primera vez que estuve allí fue durante un encuentro con el reconocido escritor uruguayo-cubano Daniel Chavarría y me impresionó por la vegetación natural que está al interior del edificio. Fue una tarde muy agradeble. Chavarría es un tipo agradable y bromista. Recuerdo que al final hicimos una cola larguísima para que él nos firmara libros. Por el buró desfilaron todos sus títulos: “Viudas de Sangre”, “Príapos”, “El ojo de Cibeles”, “Adión Muchachos”… Yo llevé “El rojo en la pluma del loro”, que es mi favorito.

Facultad de Matemática y Computación-Universidad de la Habana

28 mayo 2009 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , , , | 6 comentarios

Cuba: una mirada desde La Calle del Medio

La calle del medioEsta semana, Enrique Ubieta, director de la revista La Calle del Medio,  llegó por la Universidad de la Habana para intercambiar con los jóvenes acerca de la joven publicación. El encuentro fue concebido para reconocer la labor que durante un año ha desempeñado el colectivo de autores de la revista.

Entre palabras de elogio y consejos transcurrieron dos horas de diálogo intenso. Los estudiantes pudieron contar cuánto persiguen en los estanquillos a “La calle…” y cómo a veces pagan con gusto a los revendedores algo más del precio normal, para poder disfrutar de sus artículos, entrevistas, y hasta hay quienes la persiguen por las recetas de cocina.

Claro, también hubo sugerencias, consejos, inquietudes. Incluso, hubo alguno (fanático de las grandes Ligas) que comentó su desacuerdo con un desmontaje que se le hizo en el número 11 al mito de las Grandes Ligas, y contó que aquello provocó una pequeña discusión en su familia.

Tras la risa de todos, Ubieta se mostró satisfecho porque precisamente eso busca la revista: crear polémica, diálogo, intercambio de ideas diferentes para estimular a la gente a pensar su realidad.

¡Y mira que “La calle…” logra su objetivo! En un año de vida, ha puesto a sus lectores a pensar y polemizar sobre muchísimos y variados temas: desde las series extranjeras (CSI o Doctor House), hasta lo que significa ser cantante de reguetón en Cuba.

La Calle del Medio es una revista mensual, publicación cultural de la agencia Prensa Latina, que ya cuenta con 12 números (un año) y que captó desde el primer momento al público cubano por su interesante y atractivo diseño, por los diversos temas que refleja y la forma fresca en que lo hace, por la polémica que genera y porque en sus páginas da espacio para reflejar las diferentes opiniones del pueblo.

Una excelente noticia: ya podemos descargar en PDF las 12 ediciones, aquí dejo el link y los invito a que no se pierdan:

Descargar La Calle del Medio

16 mayo 2009 Posted by | Publicaciones cubanas, Universidad de La Habana | , , , , , , , | 5 comentarios

UNIVERSIDAD DE LA HABANA: el mejor lugar al que he podido ir a parar

Plaza CadenasRecuerdo la primera vez que subí la escalinata de la Universidad de la Habana. Ya ha amanecido bastante desde entonces. Fue el día del inicio del curso y junto conmigo casi mil jóvenes también lo hicieron. Nunca he sabido y nunca sabré cuántos de ellos, como yo, estrenaban los 88 escalones.

Esa mañana tuve la impresión de que el viento en la UH es diferente al de toda la ciudad. ¿Cómo es? No sé.  Distinto, especial.  Ni la rutina ni la costumbre han borrado esa impresión.

Además de ese detalle, no mucho más pudo retener mi mente. Quizás las inscripciones del edificio de la Facultad de Matemática y Computación: Newton, Galileo, Copérnico… Quizás aquel banco en que me senté a escuchar las palabras de bienvenida del Rector. Quizás la imagen de una plaza que dicen que se llama Ignacio Agramonte (emblemático patriota cubano que luchó por la independencia de Cuba en la Guerra de los Diez Años), pero que para todos es la Plaza Cadenas (no sé el origen de ese nombre).

Sólo retengo unos pocos destellos. Las emociones suelen traicionar la memoria.

La Universidad de la Habana arrastra más de 280 años en sus muros. Arrastra los recuerdos de sus hijos ilustres, de sus momentos de gloria, de sus aportes a la historia convulsa de una Isla inquieta y de un continente mágico. También arrastra heridas y traiciones. Y sueños por realizar.

Una se siente pequeña ante tanto. Pero se siente grande de formar parte de tanto.  Una certeza conservo: la Universidad de la Habana es, tal vez, el mejor lugar al que he podido ir a parar.

Ana Rivero

15 mayo 2009 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , | Deja un comentario