CubAlMater

el blog de una universitaria cubana

Sabios consejos “Para dialogar con los jóvenes”

Hace bastante tiempo que no escribo en CubAlMater, y aunque pudiera argumentar algunas causas y situaciones, prefiero callar excusas que… en fin, no disuclpan la ausencia. Para volver hoy, traigo un texto que acabo de leer y me pareció magnífico. Lo tomé del periódico Juventud Rebelde y su autora es Graziella Pogolotti. Ojalá les guste,

Ana Rivero

Para dialogar con los jóvenes

por: Graziella Pogolotti

Cuentan que Raúl Roa, interrogado a inicios de la década de los 50 por un grupo de estudiantes acerca de la diferencia entre los de ese tiempo y los participantes en la Revolución del 30, respondió: «Los jóvenes siempre son los mismos, lo que cambia son las circunstancias». Raúl Roa fue, además del inolvidable Canciller de la Dignidad, un extraordinario maestro. Más allá del aula, a la salida de sus clases, en la entonces Plaza Cadenas, seguía conversando con los numerosos jóvenes que lo rodeaban. Su evocación viva de acontecimientos, anécdotas y personajes sembró ideas que contribuyeron a conformar el ideario de quienes asumirían la lucha contra la tiranía de Batista.

La referencia parece necesaria en los días que corren, cuando actitudes y comportamientos de muchos jóvenes defraudan las expectativas de sus mayores. El enrarecimiento del diálogo necesario puede tener consecuencias muy negativas. Me propongo despejar el tema del anecdotario coyuntural para tratar de abordar, a reserva de investigaciones de mayor aliento, las causas del fenómeno.

Un primer acercamiento exige despojar el término «juventud» de su contenido generalizador y, por lo tanto, abstracto. Demasiado extenso, el rango de edades incluye adolescentes, alumnos de la educación superior, trabajadores de las más variadas ocupaciones y, también, hay que reconocerlo, sectores marginalizados, renuentes a incorporarse al estudio y al trabajo. Esta generación ha crecido, sin embargo, en circunstancias similares. Son los hijos del período especial. Conocieron de cerca la penuria material, el aumento de las desigualdades, el deterioro de la educación, la crisis de los modelos de conducta en el entorno familiar y en el medio social a su alcance, el quebrantamiento de las expectativas de porvenir forjadas por la Revolución. Asistieron al renacer de la picaresca en la psicología del luchador, mientras la disponibilidad de recursos económicos en moneda dura ofrecía el bienestar material y, aún más, el acceso a una recreación privilegiada en el ámbito turístico. Ante la incertidumbre respecto al futuro, prevalece el interés por disfrutar a plenitud el presente. Para muchos, la difícil situación de la vivienda constituye un obstáculo objetivo para consolidar un hogar propio estable.

Es obvio que la estrategia del imperialismo apunta a la subversión mediante el deterioro de las condiciones de la vida material y la clausura de un futuro posible. Pero el trabajo de los servicios de inteligencia es más sutil que la retórica de los voceros del sistema. Tiene en cuenta los sectores vulnerables y ha prestado siempre interés particular a los jóvenes universitarios y, dentro de ese sector, a aquellos que manifiestan condiciones para un liderazgo potencial. Lo sé por experiencia propia desde que, mucho antes del triunfo de la Revolución, bajo los gobiernos auténticos, estudiaba en la Universidad. Mi ficha personal, confeccionada por la CIA, destacaba mi despliegue de actividad, mi capacidad para influir sobre los demás. Mi experiencia personal como estudiante y como profesora que nunca ha perdido el vínculo con la Universidad sirven de base para mis consideraciones acerca de las vías para establecer un diálogo productivo con los jóvenes universitarios. Mi premisa fundamental es que nuestro proyecto de vida (todos lo tenemos, aun en las circunstancias más difíciles) debe articularse al proyecto social de la Revolución.

Una tradición arraigada en nuestra práctica política en la base contrapone el activismo al llamado «docentismo», soslayando que la autoridad inmanente y, por ende, la capacidad de influir sobre los demás, dimana de la credibilidad sustentada en la conducta personal y en la solvencia intelectual de la argumentación. Julio Antonio Mella fue un intelectual de cuerpo entero y José Antonio Echeverría, antes de entregarse por entero al combate frente a la dictadura, impulsó las concepciones más avanzadas en el campo de la Arquitectura. Por lo demás, el espíritu crítico no debe identificarse mecánicamente con posiciones contrarrevolucionarias. En muchos casos, está orientado a mejorar lo existente. Aun cuando provenga del error o de falta de información, debe atenderse de manera desprejuiciada, procurando respuestas pertinentes, según la especificidad del problema planteado.

En la formación de los jóvenes universitarios es importante la influencia de las organizaciones políticas y de los claustros. La UJC y la FEU requieren fortalecer sus respectivas identidades. Muchos militantes ingresan a la UJC en edades muy tempranas, sin tener clara conciencia de lo que significa en términos de compromiso individual. Las reuniones internas se reducen con frecuencia a actos formales para el cumplimiento de las normas establecidas. La FEU es el ámbito para proyectar el «yo sí puedo» de la masa estudiantil. Es una vía para canalizar inquietudes e intereses, para concretar la posibilidad de participación indispensable para afianzar el sentido de pertenencia, para asumir deberes y responsabilidades, para comprender orgánicamente que la Revolución es de todos porque la hacemos entre todos.

Sin embargo, en el aula se desarrolla lo fundamental de la vida universitaria. Por eso, la consolidación de los claustros es decisiva. El período especial dejó huella en el profesorado. Una política de congelamiento de plantillas impidió sustituir a quienes causaron baja por fallecimiento o jubilación. De modo que, ahora, entre quienes bordean el retiro y los egresados recientes, existe el vacío de una generación intermedia. La superación de los jóvenes, mediante el acceso a la investigación y a los grados científicos, requiere constituirse en prioridad, por cuanto el desarrollo de un profesor universitario exige la maduración de los conocimientos y un afianzamiento de su autoridad inmanente. Su influencia en el plano ideológico se ejerce no solo a partir de principios generales de política nacional e internacional, sino también en el campo específico de las materias de estudio. Actualmente, en el caso de la cultura, la batalla es relevante y compleja.

Del mismo modo, la enseñanza de la historia y del marxismo requiere atención particular. Para que resulte verdadera «maestra de la vida», con repercusiones en el análisis de la realidad actual, la historia no puede reducirse al relato de una serie de acontecimientos gloriosos. Implica su comprensión en términos de procesos, incluidas las contradicciones que le son inherentes. La acción que condujo al triunfo de la Revolución no fue un acto de voluntarismo. La estrategia diseñada por Fidel Castro respondió a la asimilación lúcida de los problemas y demandas acumuladas a lo largo de la república neocolonial. Después de haber tomado el poder, los ajustes de orden táctico nacieron del enfrentamiento a problemas internos e internacionales. En la actualidad, esas dificultades no han cesado y el abordaje de su solución exige conciliar el realismo con la fidelidad al proyecto socialista.

La enseñanza del marxismo ha pasado por distintas etapas en nuestro país. En una primera fase, se apeló a la lectura directa de textos esenciales de los fundadores. Se estableció luego un programa único con el apoyo de muy conocidos manuales soviéticos. Más apegada a la letra que al espíritu, esta fórmula dio lugar a un estudio memorístico, dogmatizante, ajeno a una real aplicación al análisis de la realidad. Se perdió de vista la esencial dialéctica histórica, abierta a las necesidades impuestas por circunstancias imprevistas y a los cambios producidos en el desarrollo del capitalismo, tal y como lo comprendieron en su momento Lenin y el propio Fidel. El marxismo no nos entrega un recetario, sino un método para la comprensión de las contradicciones vigentes en la sociedad en contextos tan alejados de la Europa del siglo XIX como los de la América Latina contemporánea y el papel que hoy corresponde a los movimientos indígenas y a los aún más heterogéneos movimientos sociales. Reducido a un formulario, el marxismo se convierte en discurso abstracto, pierde credibilidad, produce rechazo y pierde validez para el análisis crítico de los problemas de la sociedad.

La revolución tecnológica contemporánea favorece la generación constante de imágenes e información. El empleo de fórmulas comunicativas eficientes, derivadas de las técnicas del marketing impone gustos, valores y necesidades, a la vez que viste de credibilidad un mensaje cada vez más manipulado. Es imposible cerrar fronteras a esta avalancha y, por otra parte, inscritos como estamos en la era de la globalización, tenemos que sustentar el debate ideológico en una información de amplio horizonte, veraz y creíble. El destinatario de hoy no es el de hace medio siglo. La población cubana ha alcanzado un nivel de instrucción mucho más alto. Para nosotros, la información, a diferencia de lo que ocurre en los medios internacionales, debe constituirse en vía para el ejercicio del pensar. Nuestro mensaje no puede ser reiterativo. El abordaje de las noticias no puede reducirse al lead propagado por las agencias. El universo informativo no puede limitarse a algunos aspectos de cuanto sucede en Estados Unidos y a lo que transcurre en los países que son nuestros aliados más cercanos. Órgano oficial del Partido, Granma tiene que respetar en su línea editorial algunos compromisos de la política exterior cubana. Pero otros espacios pueden atender cuestiones críticas en territorios que mantienen con Cuba buenas relaciones diplomáticas y comerciales.

La información nacional requiere un cuidado particular. No vivimos en el mejor de los mundos posibles. El ciudadano de a pie y, sobre todo, el sector juvenil, percibe con fuerza las dificultades de la vida cotidiana y advierte también, en lo más concreto de la inmediatez, aquellas que se derivan de nuestras propias insuficiencias, tales como la desidia, la incompetencia, la corrupción y el soborno a los funcionarios públicos. Sin hiperbolizar las manchas, estas deben someterse a crítica. En este terreno, más que en ningún otro, los señalamientos concretos tienen que sustituir las generalizaciones abstractas. Acorralar las deficiencias contribuye a la credibilidad de los logros.

Fortalecer el diálogo con los jóvenes conduce a superar dificultades en el presente y a garantizar el porvenir. Ofrecer una carta de confianza, tender puentes hacia una relación constructiva, no implica «blandenguería» o dejación de principios irrenunciables. Hay que despejar la atmósfera de interferencias subjetivas. En pleno desarrollo biológico y psicológico, los jóvenes tienden a ser inconformes, desafiantes, a dejarse llevar por el espíritu grupal, a afirmar su personalidad mediante rasgos de conducta o de vestuario. No siempre los más dúctiles resultan los más confiables.

El trabajo político y la sedimentación de valores se concretan en la persona humana, cuyo crecimiento es el objetivo último de la Revolución. Referencia necesaria, los modelos históricos deben hacerse reconocibles también en la conducta de quienes forman parte del entorno inmediato de cada cual: familia, maestros, cuadros. De la misma manera, la noción de patria, de acuerdo con la raíz etimológica de la palabra, se construye a partir de las vivencias inmediatas de cada cual, de acuerdo con un proceso a la vez intelectual y afectivo. Nacen en el barrio, en la escuela, en el sitio de labor. Se van haciendo a través del amor por las cosas que se construyen con las propias manos y con el ejercicio de la inteligencia. De ese modo se forja el sentido de pertenencia, eslabón inicial de la noción más ancha de la patria. Y es la razón por la cual la participación consciente, no instrumentalizada, es clave fundamental del socialismo, lo que marca su diferencia respecto a los sistemas sociales precedentes. La participación no se define por la respuesta disciplinada a las tareas encargadas por cada momento. Esa disposición debe existir en situaciones de emergencia, pero no se sostiene en el transcurso de la cotidianeidad. Participar implica conjugar los sueños, el sentido de la vida, las expectativas de presente y porvenir en el más amplio proyecto social, así como potenciar las iniciativas propias hacia la superación de las dificultades y la modificación tangible del contexto inmediato. En esa acción se integran conjuntamente compromiso y responsabilidad.

La capacidad de escuchar convierte la relación con los jóvenes en diálogo interactivo, basado en la confianza mutua, ajena al peligroso germen de una doble moral. En ese vínculo entra en juego el papel del individuo, con frecuencia satanizado como fuente de individualismo, su expresión hiperbolizada y corruptora de la conducta humana. Por lo contrario, la restauración de una dialéctica productiva entre la persona y la sociedad, con la asunción consciente de la interdependencia entre ambas, es el antídoto más eficaz contra las tentaciones de egocentrismo y contribuye a dinamizar los esfuerzos en beneficio común desde la célula primordial en la familia, la escuela, el trabajo, la comunidad y las organizaciones de masas.

Tomado de Juventud Rebelde

18 febrero 2010 Posted by | Jóvenes | , , , , , , , , , | Deja un comentario

FELAFACS… ¿?, en fin

FELAFACS terminó hace dos días y me ha quedado una tristeza que no logro entender. No hay causa aparente. El evento salió muy bien, quizás mejor de lo previsto.

Se acreditaron más de 1200 delegados, y de ellos algo más de 900 eran extranjeros. El tema central era la Universidad dentro de la Sociedad del Conocimiento, y sobre eso mucho se dijo. Las conferencias magistrales de Jesús Martín Barbero, Francisco Sierra y Octavio Islas fueron todo un éxito, si consideramos que la sala plenaria del Palacio de Convenciones estuvo llena los tres días. Los Diálogos estuvieron menos concurridos, pero igualmente fueron muy interesantes.

En las tardes, las mesas de trabajo dieron oportunidad a que también los que investigan sin el respaldo de un nombre famoso compartieran sus experiencias. Preguntas, comentarios, opiniones e inquietudes de todos contribuyeron a crear ambientes de fraterno intercambio y colaboración.

El conocimiento y pensamiento académicos fueron los protagonistas.

En las noches tampoco hubo tiempo de descanso. Si me pongo a relatar lo sucedido, me alcanza para un libro. Así que mejor me centro en contar la inolvidable experiencia de ver a Dr. Francisco Sierra, profesor titular de la Universidad de Sevilla, bailando y cantando toda la noche entre jóvenes cubanos y extranjeros en la discoteca del Centro Vasco, y luego sentarse a esperar la madrugada mientras tomaba cerveza y conversaba con los muchachos.

La clausura bailando conga al ritmo de Sur Caribe fue otro momento para recordar.

Pero a pesar de todo, la tristeza sigue, y yo me pongo a indagar posibles causas. Quizás fue porque solo se mencionó a Honduras unos instantes en la clausura, quizás porque nadie recordó a los que quedaron en sus países sin poder venir, quizás porque solo se habló de sociedad del conocimiento, de medios, de poder, de diseños curriculares, de industrias culturales, de mercado laboral, de universidades, y casi no se habló de América Latina.

¿Por qué no se discutió sobre los millones de indígenas que nunca han ido ni irán -si seguimos como vamos- a las universidades, y no sabrán que hay una tal “sociedad del conocimiento”? ¿Por qué no se habló de los millones de niños latinoamericanos que no viven en la sociedad del conocimiento sino en la del trabajo forzado y la miseria? ¿Por qué nadie se preguntó cómo la comunicación puede contribuir a cambiar la realidad tan desigual y contradictoria de nuestra tierra americana?  ¿Es que acaso olvidamos que quienes ya murieron luchando, y quienes luchan hoy su supervivencia, nos piden a gritos que hagamos algo para sacudir de una vez este mundo?

Entre conceptos y pensamientos rebuscados, yo me cansé de buscar sentidos que no encontré.

A FELAFACS le faltó CONTEXTUALIZARSE en el hoy y ahora de nuestro continente. Salvo muy honrosas excepciones (sobre todo cubanas, no es nacionalismo, más bien me duele admitirlo), en FELAFACS se dedicaron a discutir sobre cómo hacer mejor comunicación, mejor investigación, mejores universidades, pero no a cómo hacer de este un mejor continente.

Una sospecha me atormenta y ojalá no encuentre nunca razones para comprobarla, pero me pareció que se trataba de hacerle competencia al campo de la comunicación que se desarrolla en el Primer Mundo, con la cuota de elitismo que ello implica. Eso sería fatal, pues a nosotros, los históricamente oprimidos, no nos toca tratar de competir ni de imitar, nos toca buscarnos nuestro propio camino para andar en busca de nuestro propio horizonte.

Por suerte, la tristeza cede al recordar a Jesús Martín Barbero, una de las honrosas excepciones, cuando puso en dudas esa sociedad del conocimiento y dijo que en nuestro continente lo que tenemos es la sociedad del desconocimiento, si tomamos por conocimiento el saber producido en academia. Habló entonces de otro conocimiento, de ese que es resultado de la experiencia, la innovación y la creatividad de nuestra gente, de ese conocimiento gracias al cual sobreviven hoy nuestros pueblos latinoamericanos.

Alguien le preguntó a Barbero si él era un pesimista, y respondió: “No soy ni pesimista ni optimista, pero tengo esperanza, la esperanza que me dan los desesperados”.

Y entiendo ahora que es ahí donde está la esperanza del cambio: en los desesperados, en los que no tuvieron dinero para pagarse un boleto de avión y asistir a FELAFACS, en los que no tienen dinero para pagar su matrícula en una Facultad de Comunicación privada, en los que trabajan, en los que sobreviven, en los que luchan, en los que sueñan.

Ana Rivero

Yohandry también fue a FELAFACS…

24 octubre 2009 Posted by | América Latina | , , , , , , , , | 1 comentario

Cuba: a las puertas de FELAFACS

Felafacs

Académicos, estudiantes, profesores… en fin, los profesionales de la Comunicación de América Latina se reunirán en Cuba del 19 al 22 de octubre, para dialogar sobre los retos que implica la Sociedad del Conocimiento del siglo XXI para la Universidad actual. El Palacio de Convenciones de La Habana será la sede del XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social.

Entre los principales atractivos del evento se encuentran las conferencias magistrales de los académicos Jesús Martín Barbero, María Teresa Quiroz, Francisco Sierra y Octavio Islas. Los Diálogos, Laboratorios y Mesas  girarán en torno a tres ejes generales:

1- Universidad, Investigación en Comunicación y Pensamiento Contemporáneo;

2- Procesos de Aprendizaje y Prácticas Pedagógicas;

3- Sociedad del Conocimiento y Mercado laboral.

Además del programa académico, el evento cuenta con una atactiva agenda cultural en la que sobresalen la actuación de estudiantes del Istituto Superior de Arte, una muestra de filmografía cubana contemporánea y la presentación de la orquesta Sur-Caribe durante la fiesta de clausura.

18 octubre 2009 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Internet, Comunicación, Sociedad: cambios y contradicciones (II y final)

stockxpertcom_id90702_size450En Internet no solo hay espacio para todas las personas sino también para todos los soportes: aquí se reúnen el texto, el sonido, la imagen. Con todas estas ventajas, algunos han opinado sobre la posibilidad de que la Red sustituya a los medios anteriores. Pero no es eso lo que está sucediendo, hoy asistimos a ese proceso de reacomodo que se produce poco a poco cuando un nuevo medio irrumpe. Lo mismo sucedió con el periódico, la radio y la televisión. Ahora bien, es innegable el impacto que ha tenido Internet en las rutinas productivas de los diferentes medios de comunicación.

El investigador Miquel de Moragas resume cuatro transformaciones producidas por las nuevas tecnologías en el ámbito de la comunicación: “El tránsito del dominio de la mass communication a la proliferación de los procesos de comunicación sectorial e individualizada; la nueva dialéctica local-global en nuestro sistema cultural y de comunicaciones; las transformaciones en los usos de la comunicación y especialmente las nuevas formas de mediación de la comunicación y finalmente, una posible reacción de cansancio de los receptores ante la superabundancia de información que podría determinar un retorno a formas más convencionales de comunicación”.

Uno de los impactos más singulares de Internet es la modificación que produce en las dimensiones del tiempo y el espacio, y en las nociones de lo local y lo global. Sin importar cuán simple sea un hecho ocurrido en algún lugar del planeta, a través de la red puede convertirse en acontecimiento conocido por personas de cada continente. También sucede a la inversa, aunque alguien viaje el mundo entero, podrá mantener el contacto con el pequeño pueblo del que salió.

Todas las transformaciones producidas por Internet consiguen tanto la admiración -a veces el fanatismo- de algunos, pero también las críticas de otros. Es por excelencia el agente promotor de comunicación y amistad en todo el planeta; o es el encargado de resquebrajar el sentido humano y natural de las interrelaciones entre la gente. Es el mayor difusor de información que se conoce, o es el suministrador de contenidos deformantes del hombre como droga, guerra y pornografía. Es el que permite que cada país, región o cultura tenga su espacio, sea valorada, conocida y reconocida; o es el que provoca la pérdida de la identidad de ese país, región o cultura al interrelacionarla constantemente con otras.

videoconferencia

Los elogios o críticas parten, tal vez sin notarlo, de considerar a Internet como un ente autónomo, capaz de funcionar por sí solo sin importar la intención del hombre, algo que hace “esto o aquello”. Es caer en la trampa de olvidar que Internet es solo una infraestructura inofensiva que brinda determinadas posibilidades al hombre, y que los beneficios o perjuicios que pueda causar dependerán únicamente del uso que de ellas haga el “ser humano”.

La pregunta que muchos hacen: ¿es Internet realmente democrático? Una buena cantidad de habitantes de nuestro planeta no puede vivir hoy sin Internet. Las bolsas de valores de Nueva York colapsarían, los medios de comunicación se paralizarían y un adolescente infartaría al no poder ver la última película de Hollywood desde su BlackBerry. Sin embargo, en nuestro mundo existe también una cantidad de personas quizás mayor que nunca se ha sentado frente al teclado de una computadora. Internet, como la riquezas del planeta, está muy mal repartido, y eso tampoco es culpa de la Red, también es responsabilidad de los hombres. Mientras cada año algunos aumentan su ancho de banda de conexión, hay otros que ni siquiera conocen la bendición de la lectura y la escritura. Son la mayoría, y cada vez están más lejos de una cibersociedad que no se detiene, no los espera para seguir adelante.

*colaboración de una amiga

4 octubre 2009 Posted by | Internet | , , , | Deja un comentario

Internet, Comunicación, Sociedad: cambios y contradicciones (parte 1)

e-comunicación

La Comunicación es una de las esferas que más impacto ha recibido de las nuevas tecnologías, y en particular de Internet. Los cambios abarcan cualquier tipo de relación comunicativa, desde las estrictamente personales hasta la comunicación masiva.

El correo electrónico fue uno de los primeros servicios que brindó Internet y se mantiene con mucha demanda en la actualidad. El hecho de que dos o más personas puedan comunicarse a pesar de estar separadas por grandes distancias, y que lo hagan en solo minutos, tal vez horas allí donde el servicio sea escaso, cambia muchas dinámicas comunicativas de la vida de la gente. Servicios más recientes como el chat, ya no solo textual sino con audio y video incluido, facilitan la creación y el mantenimiento de las relaciones personales.

La difusión casi ilimitada de datos, contenidos e informaciones a través de la World Wide Web, o solamente la Web, es otro servicio de Internet que ha tenido un fuerte impacto en la sociedad. Con solo una computadora conectada a la red se podrá acceder a cantidades de información inimaginables: libros, música, videos, películas, juegos, noticias, etc.

La más reciente aparición de la Web 2.0 ha convertido a Internet en el medio masivo de comunicación tal vez más revolucionario de la sociedad moderna, ya que ha logrado lo que ninguno de sus antecesores: horizontalizar y descentralizar el proceso de comunicación. Ya el receptor está casi a la misma altura que el emisor, incluso, el propio receptor se puede convertir en emisor. Blogs, Wikis, Redes Sociales hacen de Internet el lugar donde cada quien puede tener su espacio. Esa es una de las características más singulares de la gran Red: su interactividad. Todos podemos consumir, transmitir, opinar, compartir, comunicarnos; por ello Internet es considerado como el medio de comunicación más democrático de la actualidad. (continuará…)

*colaboración de una amiga

3 octubre 2009 Posted by | Internet | , , , | Deja un comentario