CubAlMater

el blog de una universitaria cubana

¿Quién vive? ¡¡¡Caribe!!!

¿Quién vive? ¡¡¡Caribe!!! ¿Quién va? ¡¡¡Universidad!!! ¿Quién domina? ¡¡¡La Colina!!!

Una Copa Caribe y más de 16 facultades e institutos que se enfrentan por alcanzarla: ya comenzaron los XLIII Juegos Caribe en la Universidad de La Habana. En la fría noche del jueves 4 de marzo el estadio universitario Juan Abrahantes fue sede de la ceremonia de inauguración, aunque algunas competencias se vienen celebrando desde el inicio de la semana.

Yo llegué cuando faltaban cinco minutos para que empezara, y me quedé boquiabierta con la imagen de las gradas. Esta es la tercera vez que asisto a una inauguración y el estadio nunca había estado tan abarrotado de gente. Quizás cabían cinco o seis  personas más, pero no 20.¿Y caminar entre la multitud o intentar encontrar a alguien? No, imposible.

Mientras caminaba con mis amigos para tratar de ubicarnos en algún sitio vimos al rector, Gustavo Cobreiro, y se le veía muy contento, yo diría que emocionado, de ver  tantos universitarios reunidos, con ese ímpetu y energía.

Como cada año, todas las delegaciones desfilaron por la pista y levantaron gritos, chiflidos y lemas de sus seguidores. Se parece a las ceremonias de inauguración de las Olimpiadas, sin tantas luces, cámaras o espectadores, pero con algo mucho mejor: las delegaciones hace las más originales e inesperadas iniciativas.

Anoche pudimos disfrutar de un espectáculo entretenidísimo. Algunas facultades optaron por hacer algo en correspondencia con su perfil profesional, por ejemplo, los representantes de la Facultad de Artes y Letras protagonizaron un performance, y los de la Facultad de Química hicieron en el terreno una reacción química que desprendió luz incandescente. Otras facultades hicieron coreografías, cortos audiovisuales y hasta batallones militares precedieron el león que representa a Economía. Algunas delegaciones prefirieron retar a sus contrincantes históricos, como Derecho, cuya mascota, el zorro con toga, se paseó un coche con un cartel inmenso que decía: “Arre, EKO”, o sea, identificó a la Facultad de Economía con el caballo que lleva el coche. Las carcajadas en la Universidad por la broma todavía no terminan.

Y es que Derecho luchará por retener la Copa que alcanzaron el año pasado, y Economía intentará recuperarla. Pero ¡cuidado! Que por ahí puede aparecer cualquiera con una sorpresa, como Comunicación, que dice venir “agresiva”.

Lo más importante de los Juegos Caribe es que reúne a todos los universitarios y nos pone a convivir, a relacionarnos, a apoyarnos. Conocer nuevas personas, aprender un poco de deportes, quizás obtener alguna medalla, pero sobre todo divertirnos es lo que hacemos en estos días, que sin dudas cuentan entre los más esperado de todo el año.

Y quien escribe estas letras intentará hacer algo, quizás correr o nadar, ya veremos, luego les cuento, deséenme suerte.

Ana Rivero

6 marzo 2010 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , , , , , | 1 comentario

Universidad: Jardín de los Laureles

Jardin de los Laureles-Universidad de la Habana

El Jardín de los Laureles: uno de los lugares más lindos de la Universidad de la Habana. Está en el Edificio Felipe Poey, que es la Facultad de Matemática y Computación (Cibernética).

La primera vez que estuve allí fue durante un encuentro con el reconocido escritor uruguayo-cubano Daniel Chavarría y me impresionó por la vegetación natural que está al interior del edificio. Fue una tarde muy agradeble. Chavarría es un tipo agradable y bromista. Recuerdo que al final hicimos una cola larguísima para que él nos firmara libros. Por el buró desfilaron todos sus títulos: “Viudas de Sangre”, “Príapos”, “El ojo de Cibeles”, “Adión Muchachos”… Yo llevé “El rojo en la pluma del loro”, que es mi favorito.

Facultad de Matemática y Computación-Universidad de la Habana

28 mayo 2009 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , , , | 6 comentarios

UNIVERSIDAD DE LA HABANA: el mejor lugar al que he podido ir a parar

Plaza CadenasRecuerdo la primera vez que subí la escalinata de la Universidad de la Habana. Ya ha amanecido bastante desde entonces. Fue el día del inicio del curso y junto conmigo casi mil jóvenes también lo hicieron. Nunca he sabido y nunca sabré cuántos de ellos, como yo, estrenaban los 88 escalones.

Esa mañana tuve la impresión de que el viento en la UH es diferente al de toda la ciudad. ¿Cómo es? No sé.  Distinto, especial.  Ni la rutina ni la costumbre han borrado esa impresión.

Además de ese detalle, no mucho más pudo retener mi mente. Quizás las inscripciones del edificio de la Facultad de Matemática y Computación: Newton, Galileo, Copérnico… Quizás aquel banco en que me senté a escuchar las palabras de bienvenida del Rector. Quizás la imagen de una plaza que dicen que se llama Ignacio Agramonte (emblemático patriota cubano que luchó por la independencia de Cuba en la Guerra de los Diez Años), pero que para todos es la Plaza Cadenas (no sé el origen de ese nombre).

Sólo retengo unos pocos destellos. Las emociones suelen traicionar la memoria.

La Universidad de la Habana arrastra más de 280 años en sus muros. Arrastra los recuerdos de sus hijos ilustres, de sus momentos de gloria, de sus aportes a la historia convulsa de una Isla inquieta y de un continente mágico. También arrastra heridas y traiciones. Y sueños por realizar.

Una se siente pequeña ante tanto. Pero se siente grande de formar parte de tanto.  Una certeza conservo: la Universidad de la Habana es, tal vez, el mejor lugar al que he podido ir a parar.

Ana Rivero

15 mayo 2009 Posted by | Universidad de La Habana | , , , , , | Deja un comentario